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micasa

Victor Enrich.




Barcelona 1976, estudió arquitectura y en 5º lo dejó porque sabía que su mundo estaba en el 3D.
Trabajó durante 15 años para arquitectos y empresas, que veían en lo digital un potencial enorme a la hora de vender o comunicar sus proyectos.

Dice que cualquier visita a cualquier ciudad, ya sea viaje de trabajo, o visitas a la familia o amigos, hace que cuando vea un edificio que le guste se para y lo fotografía para luego darle ese toque que haga que se deforme.
Dedica no menos de 2 semanas a cada "digujo" como le gusta llamarlo, ya que dice: "Si el ojo ve la trampa es que lo he hecho mal a nivel técnico. Hay que ser paciente, muy paciente".



Su mirada ha deformado Tel Aviv, donde ha vivido durante los últimos 2 años y medio y donde varios diarios publicaron su obra y al departamento de inmigración le llamó la atención. Resultado: deportación, así es como se llamó el artículo.

El edificio que creo que más me llama la atención de Enrich, es el Tongues, en Tel Aviv, de donde cuelgan unos toboganes de los balcones, "Pensé que si dejaba caer esos balcones como lenguas conectarían al edificio con el transeúnte; el interior con el exterior".



Hoy en día esta trabajando en un proyecto de peajes en Barcelona, donde lleva pocos meses.

En mi opinión la obra de Victor Enrich, me parece una auténtica pasada.
Me ha llamado mucho la atención porque estoy haciendo un curso de 3D y nunca imaginé que se pudiera llegar a este nivel. Me gusta la imaginación que tiene y como busca transgredir las fronteras entre lo construido y la calle mezclando ambos espacios.




www.victorenrich.com

Mandarin Orietal versión Parisina.



Ya hablé hace tiempo de la cadena Mandarín Oriental, y del hotel que decoró la gran Patricia Urquiola en Barcelona.


Ahora toca trasladarse a París, concretamente al 251 de la Rue Saint-Honoré para poder disfrutar de un interior al estilo de Sybille de Margeire, (que visitió las suites, el spa y el lobby) y de un gran arquitecto como Jean-Michel Wiltmotte, el cual renovó el edificio, una joya del Art Decó, dándole el punto justo de moderno en el patio con jardín interior.
Rodeado por la Ópera Garnier, el museo Louvre y el Jardín de las Tullerías.


Las habitaciones, tienen gran inspiración en la gran Coco Channel y Elsa Schiaparelli, las 108 habitaciones donde no faltan grandes telas de alta costura, bordados y tesales de oro.
De las suites reales se encargaron Jean-Baptiste Huyn y Thierry Bisch, las cuales pueden unirse hasta crear una habitación de 1000 m2, una auténtica pasada.





He de decir, que lo más alucinante es la zona de restaurantes, de ello son culpables Patrick Jouin y Sanjit Manku, los cuales crearon la decoración de el Bar 8, y los restaurantes del chef Thierry Marx:



Camélia, con grandes pétalos que te envuelven, abierto todo el día, sirven auténtica comida parisina con una capacidad de 70 personas, y con un jardín interior para 25 personas más. Las especialidades son preparadas en el mismo instante en la barra, que goza de una capacidad de 10 personas.


Sur Mesure, recubierto con pliegues de lino para disfrutar de una experiencia gourmet y con capacidad para 44 comensales.


En cuanto a tiempo de relajación, el Spa Mandarín Oriental París, tiene un espacio de 900 m2, considerado uno de los spas más grandes de la ciudad.








Achille Castiglioni.










Fue uno de los fundadores de la Asociación de Diseño Industrial de Italia (ADI) nacido en Milán, el arquitecto y diseñador estudio arquitectura hasta 1944 cuando terminó sus estudios, y empezó a trabajar en un innovador estudio de diseño con sus hermanos Livio y Pier Giacomo.

Obtuvo la cátedra de profesor ordinario en la facultad de arquitectura de Turín llegando más a tarde a la de Milán donde se le conoce como el profesor que le firmó la tesis a la mismísima Patricia Urquiola.



Dentro de sus diseños en los años 50 y 60 cabe destacar la Lámpara Snoopy (1967) basada en el mismo personaje, la Silla Sella o la Aspiradora Spalter (1956).








































Una de las piezas que debemos a Castiglione, es el Interruptor Plano (1968), el cual se usa en todo el mundo y del que él se siente satisfecho según unas declaraciones que hizo.






Cuando se le preguntaba a Castiglioni cuál era la diferencia entre un diseñador y un artista el decía que: "Un diseñador realiza objetos reales para necesidades reales; en cambio, un artista hace piezas únicas para sí mismo y para una élite..."

También aseguró que un buen diseño es aquel que tiene en cuenta las necesidades de los clientes y está concebido para durar y que no se trata de innovar por innovar sino de hacer aportaciones válidas.


En mi opinión, los diseñadores de principios del Siglo XX son los que más inspiraciones y motivos tenían para inspirarse y crear elementos interiores que son un básico y sencillos.
En el caso de la obra de Castaglioni se ve esa sencillez con la que hace de un buen diseño algo fácil, cómodo y duradero.



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